¿La justicia penal internacional hace historia o la escribe? ¿Es su trabajo escribir la historia? ¿Tienen las sentencias penales internacionales mayor o menor valor que el trabajo de un historiador? El presente trabajo intenta responder estas preguntas, afirmando que sería positivo mirar siempre la narrativa histórica de la corte penal internacional con un cierto grado de escepticismo. El trabajo se divide en tres partes. La primea efectúa algunas reflexiones sobre la diversa naturaleza entre la adjudicación judicial y aquella histórica. La segunda se centra en algunas características estructurales que ilustran los límites de la investigación histórica llevada a cabo por los jueces en los juicios penales internacionales. Finalmente, la tercera refleja cuál es el espacio que queda para la narrativa histórica en las sentencias.
El presente trabajo recorre el largo camino de Lajusticia penal internacional, ésta es, la justicia administrada por mecanismos judiciales internacionales en contra de individuos que cometen crímenes de relevancia internacional de particular gravedad. La reconstrucción parte del Código Lieber y del núcleo originario de los crímenes de guerra, pasando por los procesos de Nuremberg y Tokio, los tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y Ruanda, llegando hasta la Corte Penal Internacional. Además de describir la historia de la justicia penal internacional, se da cuenta tanto de las principales contribuciones de la jurisprudencia internacional, así como de algunas críticas a tal jurisprudencia. El trabajo propone finalmente algunas reflexiones sobre el futuro de la justicia penal internacional administrada por la Corte permanente.






